Diagnóstico de esquemas de Pago por Servicios Ambientales -PSA- en Guatemala

El tema de los Servicios Ambientales ha cobrado auge durante los últimos años en el país y se ha observado cierta adopción del concepto por un grupo de organizaciones no gubernamentales, que han realizado esfuerzos en la promoción y creación de procesos de PSA. Por aparte, en el sector público también se han suscitado algunos esfuerzos y actualmente se promueven algunos incentivos a la conservación que han sido considerados como PSA. Lo cierto es que el concepto de PSA ha sido concebido con diversos matices y cada organización ha adoptado el que se ajusta   al  objetivo   del   instrumento   que   utiliza.

El denominador común a la mayoría de los esquemas existentes en el país, es un tipo de subsidio financiado por préstamos internacionales o bien por el presupuesto de la Nación, y aisladamente se observa la participación de algunos  actores, como  los consumidores de los servicios ambientales; pero en la mayoría de estos procesos ha sido difícil identificarlos porque en muchos casos el desarrollo involucra a una área protegida.

Es importante para cualquier promotor de esquemas de PSA definir el concepto que sustentará el proceso, el cual necesariamente  deberá involucrar     los elementos esenciales de un PSA. Un concepto bastante  completo  define “Pago  por  Servicio Ambiental” como:

Una transacción mediante la cual los poseedores de las tierras son retribuidos por los usuarios de los servicios ambientales. Esta corta definición implica la existencia de cinco principios básicos (Wunder, Sven. 2006. Pagos por Servicios Ambientales:   Principios   Básicos   esenciales.)

  1. Es una transacción voluntaria
  2. Existe un servicio ambiental claramente definido
  3. Existe por lo menos un comprador del servicio
  4. El servicio es proporcionado al menos por un proveedor
  5. Existe un compromiso de provisión (contrato)

La nueva propuesta que actualmente se construye dentro del Ministerio parte de estos principios, para calificar los distintos procesos existentes, identificar vacíos y partir de este diagnóstico para reorientar dichos procesos y promover la construcción de esquemas más completos, para asegurar el éxito y sostenibilidad de los procesos, así como subsanar las dificultades; teniendo claro que estos principios no son el único parámetro de medición, sino un primer paso para reorientar y mejorar.

El Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica

En enero  de 2002,  Estados  Unidos anunció  que exploraría la posibilidad de iniciar en el corto plazo la negociación con la región Centroamericana. En marzo de ese mismo año, los presidentes de Centroamérica se reunieron con el presidente de los Estados Unidos y se inició un periodo de acercamiento a través de talleres exploratorios.

La etapa de negociación se llevó a cabo con nueve rondas durante el año 2003, habiendo concluido el proceso el 17 de diciembre de ese año, para Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, en tanto que para Costa Rica se extendió hasta el 25 de enero de 2004.

De enero a mayo del año 2004, los países centroamericanos y Estados Unidos    llevaron    a    cabo    la    revisión    legal, que culminó con la suscripción del Tratado el 28 de mayo en la sede de la Organización de los Estados Americanos -OEA-, Washington D.G. El 5 de agosto de 2004, luego de negociar las condiciones de su incorporación,  la República Dominicana suscribió el tratado con los países centroamericanos y los Estados Unidos, que a partir de entonces se denomina Tratado de  Libre  Comercio  entre  República  Dominicana, Centroamérica   y   Estados   Unidos  de  América.

El Tratado pretende facilitar el comercio y la inversión entre los Países Parte, mediante la eliminación de los impuestos a las importaciones y otras barreras al comercio de productos y servicios. Asimismo, se obtendrán beneficios para los consumidores quienes, como resultado de una mayor competencia, dispondrán de más opciones de compra a precios competitivos.

Puntualmente, es un acuerdo que rige el comercio de productos y servicios entre los países miembros, además de incluir normas de apoyo a las inversiones, producción de los derechos de propiedad intelectual, acceso a las contrataciones de los gobiernos y respeto a las leyes laborales y ambientales.  Por otro lado, contiene una normativa para mejorar la transparencia y solucionar las controversias que puedan derivarse de los intercambios comerciales.

El Tratado tiene la particularidad de ser el primer convenio comercial negociado por Centroamérica en el cual se incluyó el tema ambiental. La definición de legislación ambiental dentro del mismo incluye la protección del medio ambiente y la prevención de peligro contra la vida o salud humana, animal o vegetal. Como aspecto positivo se puede mencionar que el capítulo ambiental incluido dentro del Tratado, establece la obligación de las autoridades y los distintos sectores productivos del país de darle a la temática la importancia que se merece.

El compromiso de “cada Parte es garantizar que sus leyes y políticas ambientales proporcionen altos niveles de protección ambiental y que deberán esforzarse en mejorar esas leyes y políticas” que se encuentran reflejadas en el Artículo 17.1 referente a “Niveles de protección”. Así mismo, las Partes reconocen que es inapropiado promover el comercio o la inversión mediante el debilitamiento o reducción de las protecciones contempladas en su legislación ambiental. En consecuencia, cada Parte procurará no dejar sin efecto   dicha   legislación   ambiental   de   manera que reduzca la protección otorgada como una forma de incentivar el comercio con otra Parte o como un incentivo para el establecimiento, adquisición, expansión o retención de una inversión en su territorio.

Las Partes reconocen que la Cooperación Ambiental entre ellas es fundamental para la protección, mejoramiento y conservación del ambiente. Como parte de esta cooperación ambiental, las Partes negociaron por separado un Acuerdo de Cooperación Ambiental, que es mencionado en varias partes del capítulo ambiental (Artículos 17.5, 17.6 y 17.7). El objetivo del Acuerdo es establecer un marco para la cooperación entre las Partes (Artículo 17.9). Actualmente se está ejecutando el Plan de Cooperación Ambiental 2007 cuyo principal objetivo es el fortalecimiento del MARN y de otras instituciones vinculadas con el tema ambiental.

El Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica Integrada de Guatemala

Actualmente, se encuentra en ejecución la iniciativa “Sistema de Cuentas Ambientales y Económicas Integradas de Guatemala -SCAEI-” también denominada “Cuente con Ambiente”, la cual es una iniciativa del Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la Universidad Rafael Landívar; quien funge como coordinadora de la misma. Además, existe la participación del MARN, teniendo como principales socios al Banco de Guatemala (BANGUAT), al INE, la SEGEPLAN, la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) y el Instituto de Incidencia Ambiental (IIA). El proyecto es financiado por la Embajada Real de los Países Bajos.

El objetivo general de la iniciativa es orientar la política económica y la política sobre el medio ambiente del país, a través de la descripción de las relaciones entre la economía y el medio ambiente y la evaluación de la sostenibilidad del crecimiento económico actual, cuya base principal es la utilización cada vez más intensiva del patrimonio natural, como proveedor de recursos naturales y servicios ambientales críticos. Dentro de los objetivos específicos, y que conciernen directamente al MARN, se incluye el generar, sistematizar y analizar información, para fortalecer los procesos de formulación de políticas y estrategias públicas y privadas.

Entre los componentes de la iniciativa, el principal y de mayor relevancia es la implementación del Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica Integrada (SCAEI) que tiene como objetivo preparar una primera presentación de datos integrados sobre el medio ambiente y la economía, utilizando un marco de contabilidad basado en el sistema antes mencionado, el cual fue elaborado por la División de Estadística de las Naciones Unidas.

El componente implica el desarrollo de cuentas satélite piloto para Guatemala, la cuales están siendo elaboradas en el Banco de Guatemala a través de la Unidad de Estadística Ambiental y se incluyen las siguientes: bosque, recursos pesqueros, energía y emisiones, tierra y ecosistemas, recursos hídricos, recursos del subsuelo, desechos y contaminación, y las cuentas de gastos de protección del sector público y gastos de protección privados. La iniciativa incluye además, los componentes siguientes: elaboración y desarrollo de estadística ambiental, jornada técnico-científica permanente de formación en economía y medio ambiente y la generación de conocimiento, sensibilización e incidencia  presupuestaria.

Las Estadísticas Ambientales del País en proceso de Desarrollo

A través de una alianza estratégica entre el MARN, el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el IARNAIURL, ha sido conformada la OCSE/Ambiente la cual, de acuerdo con la normativa legal (Decreto 3- 85, Ley deiiNE), se constituye en un órgano operativo del Sistema Estadístico Nacional, que tiene como finalidad asegurar que la actividad estadística del país se desarrolle en forma integrada, coordinada, racionalizada y bajo una normativa común.

Lo anterior se está logrando a través de la conformación y consolidación de un grupo interinstitucional gubernamental relacionado a la temática ambiental que incluye, además de las instituciones antes mencionadas, a las siguientes: Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN); Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP); Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED); Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA); Ministerio de Energía y Minas (MEM); Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS); Ministerio de Economía (MINECO); Instituto Nacional de Bosques (INAB); Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) y la Autoridad para el Manejo Sostenible de la Cuenca del Lago de Amatitlán (AMSCLAE).

Actualmente se está trabajando en la elaboración del reglamento interno, el cual tiene por objeto establecer las normas, disposiciones y procedimientos que regulan la composición, organización, funciones y modalidad de trabajo de la OCSE/Ambiente con la finalidad de asegurar el funcionamiento eficiente y eficaz de las estadísticas de ambiente y recursos naturales. Lo anterior será de vital importancia y como perspectiva se pretende crear una cultura de cooperación y trabajo multidisciplinario para la conformación de metodologías comunes,  aplicables  a las necesidades  locales y regionales relacionadas con los enfoques ambientales, la   determinación   de   marcos   de   referencia   y especialmente necesidades de información ambiental, que sirvan de herramienta para consolidar de mejor forma el desarrollo de las cuentas verdes en el país.

La Unidad de Economía y Ambiente

La Unidad de Economía y Ambiente fue creada a través de Acuerdo Ministerial 400-2007 con el propósito de elaborar análisis y propuestas que provean información sustantiva relativa a las interacciones entre economía y ambiente para que el Ministerio y otras entidades públicas puedan evidenciar los impactos reales de los procesos económicos en el ambiente, así como la contribución del patrimonio natural a la economía. Lo anterior permitirá retroalimentar la formulación y aplicación de políticas, programas y estrategias públicas, orientadas a mejorar los diferentes procesos de gestión ambiental nacional, encaminados al desarrollo sostenible del país.

 

Además, será la encargada de coordinar la elaboración del Informe del Estado del Ambiente, así como publicar informes, boletines y documentos técnicos que provean información coherente y pertinente, con la finalidad de generar conciencia, acción y cambios en la población.

 

Todo este proceso está siendo apoyado por el proyecto “Cuente con Ambiente”, a través de un convenio de entendimiento de cooperación técnica entre la Universidad Rafael Landívar (con la coordinación deiiARNA) y el MARN. La implementación de dicho convenio se considera un logro institucional para el Ministerio, ya que implica una sinergia entre ambas instituciones.

 

La finalidad del mismo es establecer un marco de referencia para la cooperación técnica entre ambas instituciones y toma en consideración la necesidad de coordinar esfuerzos complementarios para integrar los aspectos ambientales en la formulación de políticas económicas y definir estrategias conducentes a un desarrollo sostenible que mantenga el equilibrio entre el desarrollo económico y las funciones ambientales en el largo plazo.

El Vínculo entre Economía y Ambiente

Para explicar el vínculo entre Economía y Ambiente es necesario comentar que, durante la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en el año de 1992, se discute ampliamente el concepto de desarrollo sostenible, el cual involucra los objetivos de crecimiento económico, equidad y sustentabilidad ambiental.

economia y ambienteA pesar de que aún existen muchas discusiones con respecto a cómo lograr dicho desarrollo, es evidente que a la fecha se siguen  tomando  decisiones  con  base  a  criterios puramente económicos y de mercado, para luego incorporar algunas consideraciones  ambientales y sociales.  Esto significa  en términos  económicos, considerar externalidades que antes se ignoraban. Para evitar esta situación se requiere por lo tanto, de una aproximación  mucho más sólida al tema, que internalice las consideraciones sobre el medio ambiente y sobre lo social, tal como los planteamientos hechos para las valorizaciones de los recursos naturales y las cuentas    de    patrimonio    natural,   entre   otros.

Al respecto, algunas instituciones internacionales analizan aspectos relacionados con la contabilidad de los activos naturales. En el caso del Sistema de Contabilidad Nacional -SCN- implementado por las Naciones Unidas, analiza información de los principales flujos económicos entre los que sobresale el Producto Interno Bruto -PIB-, la producción, el consumo de los hogares, el consumo del gobierno, la formación de capital, así como las exportaciones e importaciones.

Sin embargo, el caso puntual del PIB es criticado, ya que no representa en forma adecuada el verdadero ingreso sostenible de un país, principalmente porque no se estima adecuadamente el tratamiento de los costos de protección ambiental, así como el agotamiento y degradación del capital natural.

Entre las deficiencias en la estimación del PIB, y a manera de ejemplo, se pueden mencionar las siguientes:

a)   Da un valor de cero a los bienes y servicios que no se comercian en la economía.

b)   No hay espacio para anotar los gastos de mantenimiento de activos no producidos, tal es el caso de la tierra

c)   Hace una inclusión muy limitada de la contribución del ambiente a la actividad económica.

d)   hace un reconocimiento muy limitado del impacto de la economía al ambiente

e)   no mide cosas intangibles como los servicios de los ecosistemas y la calidad de vida de la población (Guzmán M, 1998).

EL AMBIENTE NATURAL Y LA ECONOMÍA

El recurso más importante de Guatemala es su suelo muy fértil, por lo que básicamente es un país agrícola y ganadero. Pero también el subsuelo es rico en variedad de minerales metálicos y no metálicos, aunque lamentablemente este recurso no se ha sabido aprovechar como es debido.

Entre las diferentes explotaciones que sufre Guatemala son:

recursos naturalesLa Explotación Forestal. Siendo la región de Petén la que proporciona diferentes especies de árboles maderables y medicinales, entre los cuales tenemos el árbol de hule, chicozapote, ébano, caoba, palo de rosa y otros. Esta madera junto con sus productos es utilizada para el consumo local y para la exportación.

La superficie del país está cubierta en un el 23% de densos bosques, y la materia prima forestal es utilizada para la industria o para el uso doméstico.

La Minería y los Minerales, la cual está poco desarrollada, siendo el níquel la principal explotación que se produce en el área del lago de Izabal, así también se obtienen pocas cantidades de petróleo en los yacimientos cercanos a Rubelsanto y Chinajá y algunos otros minerales que se pueden encontrar son el hierro, yeso, antimonio, plomo, zinc, plata y oro.
En Guatemala podemos encontrar algunos minerales como hierro, petróleo, níquel, plomo, zinc y cromita, de los cuales no todos han sido explotados totalmente, así como también se han encontrado depósitos de uranio y mercurio.